Las consecuencias del tabaquismo en la salud de las mujeres.

10 de junio, 2019

Todos hemos escuchado las advertencias acerca de fumar, en especial que podrían causar cáncer y aumentar el riesgo de enfermedades cardiacas.  Pero, las mujeres “fumadoras activas” o pasivas, a más de sufrir todas las consecuencias de fumar, debe redoblar esfuerzos en su salud para enfrentar consecuencias adicionales que a continuación voy a enunciar.

EMBARAZO Y TABAQUISMO

Fumar durante el embarazo está asociado con parto pretérmino, bajo peso al nacer, ruptura prematura de membranas, placenta previa, aborto espontáneo y muerte neonatal. Los recién nacidos cuyas madres fumaron durante el embarazo, tienen el mismo nivel de nicotina en su torrente sanguíneo como los adultos que fuman. Según un reciente estudio presentado en la conferencia de la American Thoracic Society, celebrada en Denver (Estados Unidos), las mujeres que fuman durante el embarazo podrían estar exponiendo a su futro hijo a un mayor riesgo de alteraciones en el ADN.

ANTICONCEPTIVOS HORMONALES Y EL HÁBITO DE FUMAR

Las mujeres fumadoras que usan anticonceptivos hormonales tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como: trombosis, accidentes cerebro vasculares, entre otros; este riesgo aumenta con la edad.  Por ello: mujer de más de 35 años que fume, no debe usar anticonceptivos hormonales.

LA INFERTILIDAD Y EL HÁBITO DE FUMAR

Cada vez más, los estudios demuestran una aumentada probabilidad de dificultades en la ovulación e implantación del cigoto entre las mujeres fumadoras, ya que los químicos del tabaco también pueden alterar el fluido cervical, volviéndolo tóxico para los espermatozoides e interfiriendo con la fecundación.

MENOPAUSIA, MENSTRUACIÓN Y EL HÁBITO DE FUMAR

Alteraciones menstruales y la menopausia precoz puede ser causada por un efecto tóxico sobre los ovarios o por los niveles significativamente más bajos de estrógenos observado en muchos estudios de las mujeres fumadoras.

EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO Y EL HÁBITO DE FUMAR

El tabaquismo es considerado un factor de alto riesgo en el desarrollo de cáncer de cuello uterino. Por un lado, los constituyentes del tabaco (nicotina y cotinina) se ubican también en el moco cervical de las mujeres fumadoras, pudiendo convertirse en nitrosamidas que, en elevadas concentraciones, disminuyen las defensas inmunológicas en el cuello uterino, exponiéndolas a que progresen posibles infecciones por Virus del Papiloma Humano. Además, los estudios han demostrado que estos mutágenos, provocarían modificaciones en el ADN (adduct) en el epitelio cervical, desencadenando cambios en el epigenoma de las células. Lo que conduciría al desarrollo de cáncer.

Otro tipo de cáncer que puede ocurrir con más frecuencia entre las mujeres fumadoras es el cáncer de la vulva.  Las fumadoras experimentan un 40 por ciento más de riesgo de desarrollar este devastador tipo de cáncer ginecológico.